e lograr un acuerdo, que públicamente no se produjo, sí se han intentado sentar las bases para un diálogo más continuado en el tiempo entre ambos líderes. Al presidente americano, embarcado en diferencias comerciales con la Unión Europea y con China, la cumbre con el mandatario ruso le permite ejercer presión política sobre la UE. Para el Presidente Putin, el objetivo de presionar a la Unión Europea es un interés común con el de la administración Trump.

Puede verse claramente a la UE como el objetivo común para los intereses actuales tanto de Estados Unidos como de Rusia. La UE, que en diferentes ocasiones ha priorizado sus intereses frente a Estados Unidos y Rusia, como en el caso del gaseoducto Nord Stream II, ve con preocupación un acercamiento ruso-estadounidense, puesto que cancelaría parte de las ventajas y del margen de maniobra que ha tenido con ambas potencias.

En este sentido, uno de los objetivos americanos, que es reducir la carga económica que soportan en la OTAN para que recaiga sobre los europeos, encaja en la visión de la administración Trump, cuyo objetivo principal, es reducir la importancia económica que tiene un competidor global para Estados Unidos como es la UE. Para la UE, que principalmente es una potencia comercial, las dificultades de acceso al mercado americano supondrían unos desequilibrios en la balanza comercial que llevaría bastante tiempo corregir, aunque consiga una mayor implantación en otros mercados.
Para Rusia, la principal ventaja de la cumbre, viene representada en el ámbito político y energético, donde frentes como el relativo a Ucrania aún permanecen abiertos. La posibilidad de obtener concesiones de la UE es una posibilidad mayor si americanos y rusos llegan a un acuerdo.

Ante esta situación la UE corre el riesgo, si no reformula sus propuestas, de no solo no ser invitada a una próxima reunión entre las principales potencias mundiales, sino que podría ser empujada a un segundo plano en el escenario mundial.

 

Foto: Kremlin.ru

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Publicado el 19 julio, 2018 a las 17:47 por Fesei

CUMBRE TRUMP-PUTIN EN HELSINKI

En la pasada cumbre del día 16 de julio de 2018 en Helsinki, se reunieron los líderes políticos de dos de los Estados más influyentes en el mundo. Durante la reunión, que se prolongó por más tiempo del previsto, se ha podido comprobar las importantes diferencias de intereses entre Estados Unidos y Rusia, así como la fuerte oposición a que se celebrara esta cumbre en el seno del poder político estadounidense.
A pesar de las bajas expectativas de lograr un acuerdo, que públicamente no se produjo, sí se han intentado sentar las bases para un diálogo más continuado en el tiempo entre ambos líderes. Al presidente americano, embarcado en diferencias comerciales con la Unión Europea y con China, la cumbre con el mandatario ruso le permite ejercer presión política sobre la UE. Para el Presidente Putin, el objetivo de presionar a la Unión Europea es un interés común con el de la administración Trump.

Puede verse claramente a la UE como el objetivo común para los intereses actuales tanto de Estados Unidos como de Rusia. La UE, que en diferentes ocasiones ha priorizado sus intereses frente a Estados Unidos y Rusia, como en el caso del gaseoducto Nord Stream II, ve con preocupación un acercamiento ruso-estadounidense, puesto que cancelaría parte de las ventajas y del margen de maniobra que ha tenido con ambas potencias.

En este sentido, uno de los objetivos americanos, que es reducir la carga económica que soportan en la OTAN para que recaiga sobre los europeos, encaja en la visión de la administración Trump, cuyo objetivo principal, es reducir la importancia económica que tiene un competidor global para Estados Unidos como es la UE. Para la UE, que principalmente es una potencia comercial, las dificultades de acceso al mercado americano supondrían unos desequilibrios en la balanza comercial que llevaría bastante tiempo corregir, aunque consiga una mayor implantación en otros mercados.
Para Rusia, la principal ventaja de la cumbre, viene representada en el ámbito político y energético, donde frentes como el relativo a Ucrania aún permanecen abiertos. La posibilidad de obtener concesiones de la UE es una posibilidad mayor si americanos y rusos llegan a un acuerdo.

Ante esta situación la UE corre el riesgo, si no reformula sus propuestas, de no solo no ser invitada a una próxima reunión entre las principales potencias mundiales, sino que podría ser empujada a un segundo plano en el escenario mundial.

 

Foto: Kremlin.ru