1. ANÁLISIS

En la actual lucha por la hegemonía regional entre Arabia Saudí e Irán, el conflicto yemení es uno de los escenarios más sangrientos. También es un conflicto con una importante carga geoestratégica, al dominar Yemen el estrecho de Bab El Mandeb, clave para los buques que usan el canal de Suez.

La constitución y el sistema federal propuesto en 2015 fue rechazado por los hutíes, seguidores de la rama chiíta del Zaydismo que representa un 40% de la población yemenita. Los hutíes tomaron la capital Sanaa y expandieron su control hasta Adén, hasta que la coalición árabe liderada por Arabia Saudí les obligó a retirarse de buena parte del territorio que controlaban.

Tras años de lucha, la coalición, a pesar de su superioridad tecnológica y de medios, no han podido imponerse a los hutíes apoyados por Irán. La situación del conflicto ha ido evolucionando hacia un progresivo estancamiento, ya que mientras los hutíes son demasiado débiles para controlar todo Yemen, si son lo suficientemente fuertes para evitar ser completamente derrotados por Arabia Saudí y sus aliados.

Lejos de evitar una mayor influencia iraní, la intervención saudí ha aumentado la dependencia de los hutíes respecto a la nación persa, que posee ahora un medio  para desangrar a Arabia Saudí en un momento de austeridad y reformas económicas en el Reino. Precisamente, ante la actual situación de estancamiento de Arabia Saudí en Yemen, Irán tiene más capacidad para imponer su agenda en otros conflictos, como el sirio.

Además, a medida que se alarga en el tiempo el conflicto, las acciones militares de Arabia Saudí en Yemen y su bloqueo del país, dañan la imagen del país a nivel internacional en un momento especialmente delicado a nivel político interno.

No obstante, el gran perdedor del conflicto está siendo la población yemení. Aunque Yemen ha sufrido guerras civiles, la continua presencia del terrorismo yihadista y la pobreza extrema, como resultado de la actual situación, la población está sufriendo una crisis humanitaria de grandes proporciones. Da prueba de ello la epidemia de cólera que afecta al país, y la amenaza de hambruna que se cierne sobre los yemeníes.

 

  1. CONCLUSIÓN

A pesar de la continua violencia en el país, se trata de un sistema relativamente estable, en el que las variables determinantes y explicativas del mismo, son la fuerte tradición guerrera y sobre todo, el tribalismo imperante. En este sentido, la intervención saudí en Yemen, que cuenta con precedentes históricos, también es una variable influyente y poco influenciable del sistema.

El escenario más probable es […]

Para leer más solicitar Informe de Inteligencia

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Publicado el 20 febrero, 2018 a las 17:27 por Fesei

EL CONFLICTO EN YEMEN

  1. INTRODUCCIÓN

En relación con el conflicto en Yemen, se remite la siguiente valoración.

 

  1. ANÁLISIS

En la actual lucha por la hegemonía regional entre Arabia Saudí e Irán, el conflicto yemení es uno de los escenarios más sangrientos. También es un conflicto con una importante carga geoestratégica, al dominar Yemen el estrecho de Bab El Mandeb, clave para los buques que usan el canal de Suez.

La constitución y el sistema federal propuesto en 2015 fue rechazado por los hutíes, seguidores de la rama chiíta del Zaydismo que representa un 40% de la población yemenita. Los hutíes tomaron la capital Sanaa y expandieron su control hasta Adén, hasta que la coalición árabe liderada por Arabia Saudí les obligó a retirarse de buena parte del territorio que controlaban.

Tras años de lucha, la coalición, a pesar de su superioridad tecnológica y de medios, no han podido imponerse a los hutíes apoyados por Irán. La situación del conflicto ha ido evolucionando hacia un progresivo estancamiento, ya que mientras los hutíes son demasiado débiles para controlar todo Yemen, si son lo suficientemente fuertes para evitar ser completamente derrotados por Arabia Saudí y sus aliados.

Lejos de evitar una mayor influencia iraní, la intervención saudí ha aumentado la dependencia de los hutíes respecto a la nación persa, que posee ahora un medio  para desangrar a Arabia Saudí en un momento de austeridad y reformas económicas en el Reino. Precisamente, ante la actual situación de estancamiento de Arabia Saudí en Yemen, Irán tiene más capacidad para imponer su agenda en otros conflictos, como el sirio.

Además, a medida que se alarga en el tiempo el conflicto, las acciones militares de Arabia Saudí en Yemen y su bloqueo del país, dañan la imagen del país a nivel internacional en un momento especialmente delicado a nivel político interno.

No obstante, el gran perdedor del conflicto está siendo la población yemení. Aunque Yemen ha sufrido guerras civiles, la continua presencia del terrorismo yihadista y la pobreza extrema, como resultado de la actual situación, la población está sufriendo una crisis humanitaria de grandes proporciones. Da prueba de ello la epidemia de cólera que afecta al país, y la amenaza de hambruna que se cierne sobre los yemeníes.

 

  1. CONCLUSIÓN

A pesar de la continua violencia en el país, se trata de un sistema relativamente estable, en el que las variables determinantes y explicativas del mismo, son la fuerte tradición guerrera y sobre todo, el tribalismo imperante. En este sentido, la intervención saudí en Yemen, que cuenta con precedentes históricos, también es una variable influyente y poco influenciable del sistema.

El escenario más probable es […]

Para leer más solicitar Informe de Inteligencia