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“Una crisis alimentaria de proporciones bíblicas”: así ha calificado el Director Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos lo que puede ocurrir después de una primera fase de pandemia sanitaria global. La Sociedad Internacional se enfrenta a posibles escenarios de crisis encadenadas, teniendo en cuenta que el impacto global no previsto del Coronavirus COVID 19 ha logrado detener en seco al mundo, causando posibles brechas en el tejido político, social y económico internacional. Una desincronización de cadenas de producción global, junto con la distorsión de los mercados laborales en países con entramado institucional poco sólido, puede dar lugar a escenarios volátiles en los que aumente la división entre países estables y países frágiles. Con cierta probabilidad, cabe esperar escenarios de revigorización de movimientos migratorios e inestabilidades políticas. Podríamos hablar de escenarios que describan un mundo en el que la globalización quede hecha añicos a base de fracturas globales causadas por el “telón del hambre” junto con otros “telones” como el “tecnológico” o el “sanitario”.
Según el Director Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos, David Beasley, A finales de 2019 135 millones de personas vivían con niveles de hambre “extremos”, pero a causa de las cuarentenas por el COVID 19, es probable que ese número aumente a 265 millones. Cabe mencionar entre los actores más afectados que los países que más pueden sufrir este estrés alimentario no están concentrados en una sola zona geográfica, comienzan a manifestar tensiones internas considerables y pueden ser foco de expansión de inestabilidad hacia otras zonas:Venezuela, Yemen, la República Democrática del Congo, Afganistán o Sudán del Sur, son algunos de los países hacia los que el Programa Mundial de Alimentos recomienda concentrar ayuda internacional.
¿Cómo se define una crisis? ¿Cómo puede influir la variable “tiempo de recuperación del COVID” en las actuales relaciones internacionales de poder entre actores?¿Qué nuevos países empiezan a sufrir crisis alimentarias, comparado con 2019? ¿Cuáles son los escenarios de posibles “cadenas de crisis” que se pueden contemplar a nivel global? ¿Qué escenarios de combinación y concatenación de crisis podemos analizar: sanitaria, económica, tecnológica,social, medioambiental, política….? ¿Estamos ante una fase coyuntural o estructural de crisis del modelo de globalización diseñado en el siglo XX? ¿Dónde están las “heridas preexistentes” en el tejido nacional e internacional más proclives a estos escenarios de crisis encadenadas? ¿Qué mecanismos podrían ser los más adecuados para “cortar” la dinámica de estas “cadenas de crisis”?
Para saber más, contáctenos.
"> El hambre. Pandemias después de las pandemias. - Fesei.org
Publicado el 4 junio, 2020 a las 12:47 por Fesei

El hambre. Pandemias después de las pandemias.

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“Una crisis alimentaria de proporciones bíblicas”: así ha calificado el Director Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos lo que puede ocurrir después de una primera fase de pandemia sanitaria global. La Sociedad Internacional se enfrenta a posibles escenarios de crisis encadenadas, teniendo en cuenta que el impacto global no previsto del Coronavirus COVID 19 ha logrado detener en seco al mundo, causando posibles brechas en el tejido político, social y económico internacional. Una desincronización de cadenas de producción global, junto con la distorsión de los mercados laborales en países con entramado institucional poco sólido, puede dar lugar a escenarios volátiles en los que aumente la división entre países estables y países frágiles. Con cierta probabilidad, cabe esperar escenarios de revigorización de movimientos migratorios e inestabilidades políticas. Podríamos hablar de escenarios que describan un mundo en el que la globalización quede hecha añicos a base de fracturas globales causadas por el “telón del hambre” junto con otros “telones” como el “tecnológico” o el “sanitario”.
Según el Director Ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos, David Beasley, A finales de 2019 135 millones de personas vivían con niveles de hambre “extremos”, pero a causa de las cuarentenas por el COVID 19, es probable que ese número aumente a 265 millones. Cabe mencionar entre los actores más afectados que los países que más pueden sufrir este estrés alimentario no están concentrados en una sola zona geográfica, comienzan a manifestar tensiones internas considerables y pueden ser foco de expansión de inestabilidad hacia otras zonas:Venezuela, Yemen, la República Democrática del Congo, Afganistán o Sudán del Sur, son algunos de los países hacia los que el Programa Mundial de Alimentos recomienda concentrar ayuda internacional.
¿Cómo se define una crisis? ¿Cómo puede influir la variable “tiempo de recuperación del COVID” en las actuales relaciones internacionales de poder entre actores?¿Qué nuevos países empiezan a sufrir crisis alimentarias, comparado con 2019? ¿Cuáles son los escenarios de posibles “cadenas de crisis” que se pueden contemplar a nivel global? ¿Qué escenarios de combinación y concatenación de crisis podemos analizar: sanitaria, económica, tecnológica,social, medioambiental, política….? ¿Estamos ante una fase coyuntural o estructural de crisis del modelo de globalización diseñado en el siglo XX? ¿Dónde están las “heridas preexistentes” en el tejido nacional e internacional más proclives a estos escenarios de crisis encadenadas? ¿Qué mecanismos podrían ser los más adecuados para “cortar” la dinámica de estas “cadenas de crisis”?
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