El FMI ha publicado las perspectivas económicas para el presente año (World Economic Outlook: The Great Lockdown -abril 2020). Las previsiones contenidas en el informe sobre la economía mundial son muy sombrías, como consecuencia de las repercusiones económicas y el empleo ocasionadas por la actual pandemia Covid 19 y dependiendo de la duración de la misma en cada país.

En el caso de España, con un crecimiento en 2019 del 2% del PIB, las cifras esperadas para el presente año pronostican una caída del 8% del PIB, con un incremento del desempleo (pasaría del 14,l al 20,8 de la población activa) una caída de precios al consumo del 0,3% (en el umbral de la deflación).

La situación es de emergencia nacional y exige una política económica enérgica, con un recorte masivo de gastos corrientes no productivos (actualmente a niveles difícilmente tolerables) para dedicar todos los recursos posibles a sanidad y a preservar el empleo, mediante subvenciones, liquidez y desgravaciones fiscales a empresas, especialmente a PYMES y autónomos y garantizar los salarios a los trabajadores mientras dure el confinamiento

"/> Informe del Fondo Monetario Internacional: España - Fesei.org
Publicado el 16 abril, 2020 a las 16:38 por Fesei

Informe del Fondo Monetario Internacional: España

El FMI ha publicado las perspectivas económicas para el presente año (World Economic Outlook: The Great Lockdown -abril 2020). Las previsiones contenidas en el informe sobre la economía mundial son muy sombrías, como consecuencia de las repercusiones económicas y el empleo ocasionadas por la actual pandemia Covid 19 y dependiendo de la duración de la misma en cada país.

En el caso de España, con un crecimiento en 2019 del 2% del PIB, las cifras esperadas para el presente año pronostican una caída del 8% del PIB, con un incremento del desempleo (pasaría del 14,l al 20,8 de la población activa) una caída de precios al consumo del 0,3% (en el umbral de la deflación).

La situación es de emergencia nacional y exige una política económica enérgica, con un recorte masivo de gastos corrientes no productivos (actualmente a niveles difícilmente tolerables) para dedicar todos los recursos posibles a sanidad y a preservar el empleo, mediante subvenciones, liquidez y desgravaciones fiscales a empresas, especialmente a PYMES y autónomos y garantizar los salarios a los trabajadores mientras dure el confinamiento