1. ANÁLISIS

Las islas Kuriles están situadas entre la isla japonesa de Hokkaido, al sur, y la península de Kamchatka, separando el mar de Ojotsk del Océano Pacífico. Políticamente, pertenecen a la Federación Rusa. Esta situación viene explicada por la historia de la región, donde el avance de los imperios ruso y japonés chocó en las islas. Por el tratado de Shimoda (1855) entre Rusia y Japón se estableció la frontera entre las islas de Iturup y Urup; pero posteriormente en el tratado de San Petersburgo de 1875, Rusia cedía todas las Kuriles a cambio de los derechos japoneses sobre la isla de Sajalín. Tras la Segunda Guerra Mundial, con la derrota de Japón, la Unión Soviética ocupó todas las islas de acuerdo con el tratado de San Francisco. No obstante, Japón las denomina Territorios del Norte y las considera propias, ya que desde el punto de vista nipón, en el tratado de San Francisco, Japón devolvía territorios que antes habían pertenecido a Rusia, pero las cuatro islas más meridionales, Kunashir, Shikotan, Iturup y Habomai nunca antes habían sido rusas.

Japón busca la soberanía a cambio de un tratado de paz y ofreciendo también ayuda económica. Rusia por su parte, ha ofrecido retomar el plan de normalización de 1956, en donde 2 de las 4 islas retornarían a la soberanía nipona. Sin embargo, a instancias de Estados Unidos, que advirtió a Japón que retirar la reclamación sobre las otras dos islas supondría que la isla de Okinawa no sería devuelta a Japón, Tokio no firmó el acuerdo con los soviéticos.

Desde el punto de vista socioeconómico, las islas Kuriles están escasamente habitadas. Las dificultades en las comunicaciones y la falta de infraestructuras, dificultan el desarrollo económico. No obstante, las islas poseen importantes recursos naturales, en especial pesqueros, que es un sector en auge desde 2007. Tampoco es desdeñable el papel que las islas Kuriles podrían jugar en el desarrollo de la cada vez más importante ruta comercial que une Europa con Asia a través del Ártico.

Las islas Kuriles no solo poseen importancia por su sector pesquero y marítimo, también poseen un importante valor estratégico, por un lado defensivo, al controlar el acceso al mar de Ojotsk, donde tiene su base los submarinos rusos de disuasión nuclear. Por otro lado ofensivo, al dar acceso sin restricciones al Pacífico a la flota rusa. En este sentido, el Gobierno ruso ha procedido a aumentar y modernizar los efectivos desplegados en las islas Kuriles, en especial los sistemas antiaéreos y antibuque.

Finalmente, la opinión pública en ambos países, no parece predispuesta a una negociación que implique una pérdida territorial o una ganancia exigua.

 

 

  1. CONCLUSIÓN

Se trata de un sistema objeto de estudio inestable, determinado por la falta de infraestructuras que dificultan el desarrollo regional, y la fuerte influencia que ejerce Estados Unidos sobre el Gobierno japonés. En este sentido, las inversiones japonesas en las islas Kuriles, son una variable de riesgo para este sistema por su importante peso, pero también porque están fuertemente influenciadas por otras variables.

De cara al futuro, a pesar del creciente poderío chino que podría acercar a Japón y a Rusia, es de prever el […]

 

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Publicado el 20 agosto, 2018 a las 18:43 por Fesei

LA IMPORTANCIA GEOESTRATÉGICA DE LAS ISLAS KURILES

  1. INTRODUCCIÓN

En relación a la importancia geoestratégica de las islas Kuriles, se remite la siguiente valoración.

 

  1. ANÁLISIS

Las islas Kuriles están situadas entre la isla japonesa de Hokkaido, al sur, y la península de Kamchatka, separando el mar de Ojotsk del Océano Pacífico. Políticamente, pertenecen a la Federación Rusa. Esta situación viene explicada por la historia de la región, donde el avance de los imperios ruso y japonés chocó en las islas. Por el tratado de Shimoda (1855) entre Rusia y Japón se estableció la frontera entre las islas de Iturup y Urup; pero posteriormente en el tratado de San Petersburgo de 1875, Rusia cedía todas las Kuriles a cambio de los derechos japoneses sobre la isla de Sajalín. Tras la Segunda Guerra Mundial, con la derrota de Japón, la Unión Soviética ocupó todas las islas de acuerdo con el tratado de San Francisco. No obstante, Japón las denomina Territorios del Norte y las considera propias, ya que desde el punto de vista nipón, en el tratado de San Francisco, Japón devolvía territorios que antes habían pertenecido a Rusia, pero las cuatro islas más meridionales, Kunashir, Shikotan, Iturup y Habomai nunca antes habían sido rusas.

Japón busca la soberanía a cambio de un tratado de paz y ofreciendo también ayuda económica. Rusia por su parte, ha ofrecido retomar el plan de normalización de 1956, en donde 2 de las 4 islas retornarían a la soberanía nipona. Sin embargo, a instancias de Estados Unidos, que advirtió a Japón que retirar la reclamación sobre las otras dos islas supondría que la isla de Okinawa no sería devuelta a Japón, Tokio no firmó el acuerdo con los soviéticos.

Desde el punto de vista socioeconómico, las islas Kuriles están escasamente habitadas. Las dificultades en las comunicaciones y la falta de infraestructuras, dificultan el desarrollo económico. No obstante, las islas poseen importantes recursos naturales, en especial pesqueros, que es un sector en auge desde 2007. Tampoco es desdeñable el papel que las islas Kuriles podrían jugar en el desarrollo de la cada vez más importante ruta comercial que une Europa con Asia a través del Ártico.

Las islas Kuriles no solo poseen importancia por su sector pesquero y marítimo, también poseen un importante valor estratégico, por un lado defensivo, al controlar el acceso al mar de Ojotsk, donde tiene su base los submarinos rusos de disuasión nuclear. Por otro lado ofensivo, al dar acceso sin restricciones al Pacífico a la flota rusa. En este sentido, el Gobierno ruso ha procedido a aumentar y modernizar los efectivos desplegados en las islas Kuriles, en especial los sistemas antiaéreos y antibuque.

Finalmente, la opinión pública en ambos países, no parece predispuesta a una negociación que implique una pérdida territorial o una ganancia exigua.

 

 

  1. CONCLUSIÓN

Se trata de un sistema objeto de estudio inestable, determinado por la falta de infraestructuras que dificultan el desarrollo regional, y la fuerte influencia que ejerce Estados Unidos sobre el Gobierno japonés. En este sentido, las inversiones japonesas en las islas Kuriles, son una variable de riesgo para este sistema por su importante peso, pero también porque están fuertemente influenciadas por otras variables.

De cara al futuro, a pesar del creciente poderío chino que podría acercar a Japón y a Rusia, es de prever el […]

 

Para leer más solicitar Informe de Inteligencia