1. ANÁLISIS

Austria, el histórico corazón de un imperio que se extendía por buena parte de Europa, tuvo que aceptar su actual realidad geopolítica tras el fin de la II Guerra Mundial. En el Memorando de Moscú de 1955, Austria prometió establecer un estatus de neutralidad similar al vigente en Suiza. Este acto permitió el inicio de las negociaciones entre Austria como país soberano y los vencedores de la II Guerra Mundial que hasta entonces ocupaban el país. Entre las cláusulas negociadas no solo estaba el respeto al principio de neutralidad, sino también la retirada de las fuerzas militares de ocupación, no permitir bases militares extranjeras en su territorio o la no adhesión del país a ninguna alianza militar.

La neutralidad austríaca fue respetada durante el período de la Guerra Fría. En este período, la neutralidad fue útil para que Austria desarrollara sus relaciones internacionales con un fuerte hincapié en el imperio de la ley por una parte, y como un puente y mediador internacional por la otra.

No obstante, la caída de los regímenes comunistas vecinos de Austria, o la Guerra Civil en Yugoslavia, han supuesto un importante desafío para el país, no solamente en términos de su seguridad. Una de las consecuencias fue el aumento de la cooperación con organizaciones como la UE o la OTAN. Por ejemplo, un contingente austríaco participó en colaboración con la OTAN en misiones de mantenimiento de la paz en la ex Yugoslavia. Por otro lado, la unión del país en 1995 a la UE y la aceptación por tanto de la Política Exterior y de Seguridad Común, ha supuesto hasta cierto punto, una erosión de la neutralidad de Austria.

Aunque la tendencia, es por tanto, hacia una mayor integración en las estructuras de seguridad multinacionales y hacia una interpretación menos rigurosa de la política de neutralidad, el principio en sí mismo no ha sido discutido a nivel político interno.

El crecimiento del populismo en Europa y Austria parece apuntar hacia un fortalecimiento de una política que, en cualquier caso, goza de una fuerte popularidad entre sus habitantes.

 

  1. CONCLUSIÓN

El sistema objeto de estudio es estable. Existen variables determinantes que ejercen una fuerte influencia en el mismo pero que son poco influenciables, pudiendo destacarse la amenaza del terrorismo y la inestabilidad que afecta a las relaciones Occidente-Rusia, los Balcanes y Oriente Medio. A largo plazo, no se producirían cambios significativos e incluso se acentuaría aún más la estabilidad del sistema.
De cara al futuro, el escenario más probable incluye […]

Para leer más solicitar Informe de Inteligencia

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Publicado el 17 mayo, 2018 a las 12:46 por Fesei

LA POLÍTICA DE NEUTRALIDAD DE AUSTRIA

  1. INTRODUCCIÓN

En relación a la política de neutralidad de Austria, se remite la siguiente valoración.

 

  1. ANÁLISIS

Austria, el histórico corazón de un imperio que se extendía por buena parte de Europa, tuvo que aceptar su actual realidad geopolítica tras el fin de la II Guerra Mundial. En el Memorando de Moscú de 1955, Austria prometió establecer un estatus de neutralidad similar al vigente en Suiza. Este acto permitió el inicio de las negociaciones entre Austria como país soberano y los vencedores de la II Guerra Mundial que hasta entonces ocupaban el país. Entre las cláusulas negociadas no solo estaba el respeto al principio de neutralidad, sino también la retirada de las fuerzas militares de ocupación, no permitir bases militares extranjeras en su territorio o la no adhesión del país a ninguna alianza militar.

La neutralidad austríaca fue respetada durante el período de la Guerra Fría. En este período, la neutralidad fue útil para que Austria desarrollara sus relaciones internacionales con un fuerte hincapié en el imperio de la ley por una parte, y como un puente y mediador internacional por la otra.

No obstante, la caída de los regímenes comunistas vecinos de Austria, o la Guerra Civil en Yugoslavia, han supuesto un importante desafío para el país, no solamente en términos de su seguridad. Una de las consecuencias fue el aumento de la cooperación con organizaciones como la UE o la OTAN. Por ejemplo, un contingente austríaco participó en colaboración con la OTAN en misiones de mantenimiento de la paz en la ex Yugoslavia. Por otro lado, la unión del país en 1995 a la UE y la aceptación por tanto de la Política Exterior y de Seguridad Común, ha supuesto hasta cierto punto, una erosión de la neutralidad de Austria.

Aunque la tendencia, es por tanto, hacia una mayor integración en las estructuras de seguridad multinacionales y hacia una interpretación menos rigurosa de la política de neutralidad, el principio en sí mismo no ha sido discutido a nivel político interno.

El crecimiento del populismo en Europa y Austria parece apuntar hacia un fortalecimiento de una política que, en cualquier caso, goza de una fuerte popularidad entre sus habitantes.

 

  1. CONCLUSIÓN

El sistema objeto de estudio es estable. Existen variables determinantes que ejercen una fuerte influencia en el mismo pero que son poco influenciables, pudiendo destacarse la amenaza del terrorismo y la inestabilidad que afecta a las relaciones Occidente-Rusia, los Balcanes y Oriente Medio. A largo plazo, no se producirían cambios significativos e incluso se acentuaría aún más la estabilidad del sistema.
De cara al futuro, el escenario más probable incluye […]

Para leer más solicitar Informe de Inteligencia