1. INTRODUCCIÓN

En relación a la posible intervención egipcia en Libia, se remite la siguiente valoración.

  1. ANÁLISIS
Egipto y Libia son dos naciones norteafricanas con fuertes lazos que se remontan a la época faraónica. Durante la mayor parte de la historia, Egipto ha sido el actor más fuerte políticamente, ejerciendo una considerable influencia en su vecino. La mayor capacidad de sus fuerzas armadas o la gran disparidad demográfica siempre han inclinado la balanza hacia El Cairo. No obstante, Libia durante la segunda mitad del siglo XX, merced a sus enormes recursos petrolíferos, alcanzó un nivel de renta per cápita y desarrollo claramente superior, atrayendo a una considerable cantidad de mano de obra egipcia al país. El país de los faraones ha sufrido gran turbulencia política desde 2011, pero tras tomar el poder el Mariscal Al Sisi y expulsar a los Hermanos Musulmanes, ha habido una mayor estabilidad pero la situación se sigue caracterizando por los desequilibrios económicos, pobreza junto con violencia terrorista, especialmente en el Sinaí.
Con 1200 km de frontera común desde el Mediterráneo al desierto, la guerra civil que sacude Libia también desde 2011 supone una preocupación más para el Gobierno de El Cairo. En este sentido y
en el marco del conflicto, los dos principales actores locales son el Ejército Nacional Libio (ELN) apoyado directamente por Egipto y Emiratos Árabes Unidos, y el Gobierno de Acuerdo Nacional
(GAN) sustentado directamente por Turquía y Qatar. Además del interés en el control de los recursos de hidrocarburos del país, el antagonismo político de estos actores en el terreno libio se
ve reflejada principalmente en el apoyo turco y qatarí a los Hermanos Musulmanes, rivales políticos acérrimos para el actual Gobierno de Egipto.
La mayor parte del sur y del este de Libia está controlada por el ELN, mientras que el GAN controla el oeste del país. Cabe destacar que las reservas petrolíferas se localizan en gran parte en el Este,
siendo la ciudad costera de Sirte un importante punto estratégico para la exportación del crudo. Debido en buena medida al apoyo militar de Turquía, el GAN ha pasado a recuperar la iniciativa en el campo de batalla llegando a las puertas de Sirte. Ante esta situación, el Mariscal Al Sisi ha declarado que Sirte es la línea roja que no debe cruzar el GAN.
En el marco cambiante y complejo de la Guerra Civil Libia, Egipto mantiene su influencia en el país vecino por una combinación de intereses de seguridad, económicos y políticos.
  1. CONCLUSIÓN
El sistema objeto de estudio es altamente inestable, determinado por el poder militar que pueda proyectar Egipto en Libia. Las principales variables de riesgo son por un lado la lucha por el control
de los campos petrolíferos y la infraestructura asociada para su exportación. Por otro lado, el apoyo de Egipto al ENL en el campo militar y político es otra variable de riesgo.
El escenario futuro más probable es que los desafíos internos de Egipto y sus limitados recursos financieros obliguen a El Cairo a reducir el apoyo al ENL. No obstante, debido a la gran importancia
estratégica de Libia para Egipto, un escenario en el que el GAN derrotara militarmente al ENL, supondría la intervención egipcia y aumentaría exponencialmente la posibilidad de un choque
directo con Turquía. De cara a evitar este escenario indeseable, la partición de Libia de facto en zonas de influencia parece ser la opción con más posibilidades.
"/> LA POSIBLE INTERVENCIÓN DE EGIPCIA EN LIBIA - Fesei.org
Publicado el 7 julio, 2020 a las 09:36 por Fesei

LA POSIBLE INTERVENCIÓN DE EGIPCIA EN LIBIA

  1. INTRODUCCIÓN

En relación a la posible intervención egipcia en Libia, se remite la siguiente valoración.

  1. ANÁLISIS
Egipto y Libia son dos naciones norteafricanas con fuertes lazos que se remontan a la época faraónica. Durante la mayor parte de la historia, Egipto ha sido el actor más fuerte políticamente, ejerciendo una considerable influencia en su vecino. La mayor capacidad de sus fuerzas armadas o la gran disparidad demográfica siempre han inclinado la balanza hacia El Cairo. No obstante, Libia durante la segunda mitad del siglo XX, merced a sus enormes recursos petrolíferos, alcanzó un nivel de renta per cápita y desarrollo claramente superior, atrayendo a una considerable cantidad de mano de obra egipcia al país. El país de los faraones ha sufrido gran turbulencia política desde 2011, pero tras tomar el poder el Mariscal Al Sisi y expulsar a los Hermanos Musulmanes, ha habido una mayor estabilidad pero la situación se sigue caracterizando por los desequilibrios económicos, pobreza junto con violencia terrorista, especialmente en el Sinaí.
Con 1200 km de frontera común desde el Mediterráneo al desierto, la guerra civil que sacude Libia también desde 2011 supone una preocupación más para el Gobierno de El Cairo. En este sentido y
en el marco del conflicto, los dos principales actores locales son el Ejército Nacional Libio (ELN) apoyado directamente por Egipto y Emiratos Árabes Unidos, y el Gobierno de Acuerdo Nacional
(GAN) sustentado directamente por Turquía y Qatar. Además del interés en el control de los recursos de hidrocarburos del país, el antagonismo político de estos actores en el terreno libio se
ve reflejada principalmente en el apoyo turco y qatarí a los Hermanos Musulmanes, rivales políticos acérrimos para el actual Gobierno de Egipto.
La mayor parte del sur y del este de Libia está controlada por el ELN, mientras que el GAN controla el oeste del país. Cabe destacar que las reservas petrolíferas se localizan en gran parte en el Este,
siendo la ciudad costera de Sirte un importante punto estratégico para la exportación del crudo. Debido en buena medida al apoyo militar de Turquía, el GAN ha pasado a recuperar la iniciativa en el campo de batalla llegando a las puertas de Sirte. Ante esta situación, el Mariscal Al Sisi ha declarado que Sirte es la línea roja que no debe cruzar el GAN.
En el marco cambiante y complejo de la Guerra Civil Libia, Egipto mantiene su influencia en el país vecino por una combinación de intereses de seguridad, económicos y políticos.
  1. CONCLUSIÓN
El sistema objeto de estudio es altamente inestable, determinado por el poder militar que pueda proyectar Egipto en Libia. Las principales variables de riesgo son por un lado la lucha por el control
de los campos petrolíferos y la infraestructura asociada para su exportación. Por otro lado, el apoyo de Egipto al ENL en el campo militar y político es otra variable de riesgo.
El escenario futuro más probable es que los desafíos internos de Egipto y sus limitados recursos financieros obliguen a El Cairo a reducir el apoyo al ENL. No obstante, debido a la gran importancia
estratégica de Libia para Egipto, un escenario en el que el GAN derrotara militarmente al ENL, supondría la intervención egipcia y aumentaría exponencialmente la posibilidad de un choque
directo con Turquía. De cara a evitar este escenario indeseable, la partición de Libia de facto en zonas de influencia parece ser la opción con más posibilidades.