INTRODUCCION
En relación a las relaciones ruso-azeríes, se remite la siguiente valoración.
ANÁLISIS
Con una larga historia en común que se remonta a la conquista por parte del Imperio Ruso del actual territorio de Azerbaiyán, anteriormente controlado por el Imperio Persa, las relaciones ruso-azeríes presentan un amplio grado de interacción en los diferentes factores sean estos económicos, sociales, políticos, en el ámbito de la seguridad y el diplomático.
En cuanto al factor económico, se puede constatar un aumento de los intercambios comerciales. Siendo ambos países productores de hidrocarburos y competidores en este campo, su relación se ha centrado en otros campos como la agricultura o la industria. A nivel social, en ambos países existe una numerosa colonia de compatriotas. La inmigración azerí a Rusia ha continuado estos años, dedicándose los inmigrantes principalmente a trabajar en el sector de servicios. Para la diáspora rusa en Azerbaiyán, cuyo número e influencia ha ido descendiendo, el país, a pesar de la creciente influencia turca, ha mantenido una actitud constructiva con Moscú y hacia el idioma ruso favoreciendo los contactos.
Dentro de este marco positivo de las relaciones constructivas, hay que resaltar que los principales puntos de fricción entre ambos actores están en el factor histórico y social. En este sentido, buena parte de la sociedad azerí ve con recelos la política exterior de Moscú, teniendo la imagen negativa asociada a la de colonia y metrópoli. Otro aspecto que disgusta en Bakú ha sido la histórica cercanía de los rusos con los armenios, principales adversarios de los azeríes. Por parte rusa, la inmigración azerí ha supuesto la introducción en las grandes ciudades del país de una cultura y una forma de proceder diferente que ha supuesto en ocasiones conflictos sociales con la población autóctona.
A nivel diplomático, Bakú tiende a converger principalmente con Turquía, apoyo clave y nación hermana de Azerbaiyán, en detrimento de las otras potencias regionales como Rusia o Irán. No obstante, Azerbaiyán, consciente de sus limitadas capacidades frente a estos actores y también con el interés de conservar su propia independencia de acción, ha buscado una política de cooperación con todos sus vecinos exceptuando Armenia. El proyecto de conexión ferroviaria que une Irán y Rusia a través de Azerbaiyán es un ejemplo de ello. En este sentido la relación con Rusia es especialmente importante por los beneficios económicos, diplomáticos y de seguridad que aportan a Azerbaiyán. Por otro lado, para Rusia, la posibilidad de conservar la colaboración de Bakú en el convulso Cáucaso le permite centrar sus recursos en otros frentes más prioritarios.
CONCLUSIÓN
El sistema objeto de estudio es sumamente estable y viene determinado por el apoyo histórico que en la región han contado los armenios por parte de los rusos, limitando la profundización de las relaciones con ruso-azeríes e influyendo en la desconfianza de estos hacia Rusia. Por otro lado, la relación de competencia que presentan estos dos actores en el campo del suministro de petróleo y gas tampoco influye positivamente.
De cara al futuro, el principal desafío al que se enfrentará Bakú en relación con Moscú será mantener el actual equilibrio diplomático, beneficioso para Azerbaiyán, en un marco de creciente influencia de Turquía en el país y siendo Ankara, en este caso de estudio, un actor en competición de intereses con Rusia.


