1. INTRODUCCIÓN

En relación con las posibles repercusiones que tendría la construcción del canal de Kra, se remite la siguiente valoración.

 

  1. ANÁLISIS

Dentro del proyecto de expansión económica de China conocido como la “nueva ruta de la seda”, hay una vieja idea que parece ganar fuerza por momentos. Se trata de la construcción del canal de Kra en el sur de Tailandia.

De realizarse, esta faraónica obra permitiría reducir la dependencia de China del estrecho de Malaca, ya bastante congestionado, y que en el pasado tuvo una nutrida presencia de piratas. Por otro lado, el canal abriría nuevas posibilidades de desarrollo y empleos para Tailandia, precisamente en la zona sur del país, la zona más inestable y violenta, escenario de enfrentamientos entre las autoridades del país y los independentistas musulmanes. El desarrollo de zonas económicas especiales a lo largo del canal y el considerable ahorro de tiempo y combustible, con casi 1000 km menos que navegar, son otros alicientes que apoyan la consecución de una idea, que como tal, fue concebida ya en el siglo XVII.

El proyecto, no obstante, enfrenta varios retos. Uno de ellos sin duda, es el elevado coste de su construcción, valorado en 30 billones de dólares, el considerable tiempo que demandaría su construcción y las consecuencias medioambientales de tan enorme proyecto. Otro factor a considerar es la oposición al proyecto de otras naciones como Estados Unidos, rival geopolítico de China, o Singapur y Malasia, que se benefician del tráfico marítimo en el estrecho de Malaca.   El gobierno tailandés debe moverse con tacto y equilibrar sus intereses con el de las dos principales potencias económicas mundiales.

En cualquier caso, el creciente desarrollo de China, hace necesaria una vía alternativa al estrecho de Malaca, por lo que el canal de Kra sería más bien un complemento y no un sustituto. Finalmente, no hay que olvidar que el canal de Kra, no sería más que otra pieza más en el engranaje de una enorme red de grandes proyectos de infraestructuras que desarrolla China, relacionados entre sí, y denominado en su conjunto como la “nueva ruta de la seda”.

 

  1. CONCLUSIÓN

Estamos ante un escenario inestable, en el que las variables determinante que lo explica es el embotellamiento del tráfico marítimo en el estrecho de Malaca. Las variables de riesgo que enfrenta el sistema son la inestabilidad política que afecta a Tailandia y a su desarrollo económico, así como las presiones internacionales de algunos de sus aliados principales, ante el aumento de la influencia china, ilustrado por los proyectos de infraestructuras en el país.

De cara al futuro, es poco probable que se reduzca la actividad guerrillera en las provincias musulmanas del sur del país, sin embargo, esto no parece que vaya a evitar la construcción del canal ni de otros proyectos relacionados, dada la capital importancia que tienen para China y Tailandia.

Para leer más solicitar Informe de Inteligencia

"/> LAS REPERCUSIONES DEL CANAL DE KRA - Fesei.org
Publicado el 3 octubre, 2017 a las 17:42 por Fesei

LAS REPERCUSIONES DEL CANAL DE KRA

 

  1. INTRODUCCIÓN

En relación con las posibles repercusiones que tendría la construcción del canal de Kra, se remite la siguiente valoración.

 

  1. ANÁLISIS

Dentro del proyecto de expansión económica de China conocido como la “nueva ruta de la seda”, hay una vieja idea que parece ganar fuerza por momentos. Se trata de la construcción del canal de Kra en el sur de Tailandia.

De realizarse, esta faraónica obra permitiría reducir la dependencia de China del estrecho de Malaca, ya bastante congestionado, y que en el pasado tuvo una nutrida presencia de piratas. Por otro lado, el canal abriría nuevas posibilidades de desarrollo y empleos para Tailandia, precisamente en la zona sur del país, la zona más inestable y violenta, escenario de enfrentamientos entre las autoridades del país y los independentistas musulmanes. El desarrollo de zonas económicas especiales a lo largo del canal y el considerable ahorro de tiempo y combustible, con casi 1000 km menos que navegar, son otros alicientes que apoyan la consecución de una idea, que como tal, fue concebida ya en el siglo XVII.

El proyecto, no obstante, enfrenta varios retos. Uno de ellos sin duda, es el elevado coste de su construcción, valorado en 30 billones de dólares, el considerable tiempo que demandaría su construcción y las consecuencias medioambientales de tan enorme proyecto. Otro factor a considerar es la oposición al proyecto de otras naciones como Estados Unidos, rival geopolítico de China, o Singapur y Malasia, que se benefician del tráfico marítimo en el estrecho de Malaca.   El gobierno tailandés debe moverse con tacto y equilibrar sus intereses con el de las dos principales potencias económicas mundiales.

En cualquier caso, el creciente desarrollo de China, hace necesaria una vía alternativa al estrecho de Malaca, por lo que el canal de Kra sería más bien un complemento y no un sustituto. Finalmente, no hay que olvidar que el canal de Kra, no sería más que otra pieza más en el engranaje de una enorme red de grandes proyectos de infraestructuras que desarrolla China, relacionados entre sí, y denominado en su conjunto como la “nueva ruta de la seda”.

 

  1. CONCLUSIÓN

Estamos ante un escenario inestable, en el que las variables determinante que lo explica es el embotellamiento del tráfico marítimo en el estrecho de Malaca. Las variables de riesgo que enfrenta el sistema son la inestabilidad política que afecta a Tailandia y a su desarrollo económico, así como las presiones internacionales de algunos de sus aliados principales, ante el aumento de la influencia china, ilustrado por los proyectos de infraestructuras en el país.

De cara al futuro, es poco probable que se reduzca la actividad guerrillera en las provincias musulmanas del sur del país, sin embargo, esto no parece que vaya a evitar la construcción del canal ni de otros proyectos relacionados, dada la capital importancia que tienen para China y Tailandia.

Para leer más solicitar Informe de Inteligencia