• INTRODUCCION:

En relación al impacto del cambio climático en la agricultura siberiana, se remite la siguiente valoración.

 

  • ANÁLISIS:

Con unos de los climas más severos del planeta, Siberia ofrece serias dificultades a los agricultores. La principal variable negativa es la gran variación térmica de las temperaturas que provoca un periodo de crecimiento corto de los cultivos y una limitación de los mismos a la zona más meridional de esta región. Por otro lado, algunos suelos son poco productivos y no aptos para la agricultura. 

Con una cosecha estimada para 2021 en 121 millones de toneladas de grano, Rusia ocupa desde hace ya tres años el primer lugar mundial como exportador de trigo y está entre los principales productores de avena, centeno o cebada.  Sus clientes más importantes son Turquía, Egipto o Arabia Saudí entre otros. Teniendo en cuenta la evolución del cambio climático que se prevé afectará negativamente a las principales zonas productoras en el sur del país, las perspectivas de desarrollo de la agricultura en Siberia toman una importancia estratégica para la Federación Rusa, especialmente en el marco de la estrategia del Ministerio de Agricultura para 2035 de alcanzar los 150 millones de toneladas. 

A pesar de los desafíos de la región, el progresivo calentamiento está causando en Siberia una mejora de las condiciones del suelo que está ya repercutiendo positivamente en la actividad agrícola. Una de las zonas más prometedoras es la cercana a la frontera con China, donde las hectáreas cultivadas de soja o maíz están aumentando considerablemente con el objetivo de exportar al gigante asiático.  Teniendo en cuenta que la producción en países con latitudes más meridionales se verían negativamente afectadas, las posibilidades de crecimiento son considerables para países como Rusia o Canadá, con amplios territorios, y que sin duda, aumentarían su peso en el mercado mundial de materias primas y también en el tablero geopolítico. 

De cara a poder aprovechar esta oportunidad de desarrollo de Siberia, el Gobierno ruso tendría que desarrollar las infraestructuras logísticas necesarias de almacenamiento, transporte y también atajar la despoblación de este territorio. Todas estas variables  suponen serios desafíos de cara a la implementación de sus objetivos para el 2035.

 

  • CONCLUSIÓN:

El sistema objeto de estudio está determinado por dos variables de importancia global como son el constante aumento de la población mundial o el desarrollo de nuevas tecnologías en la agricultura. También está fuertemente influenciado por dos variables locales como son el despoblamiento de las zonas rurales y la necesidad de mejorar la capacidad logística regional. Sin embargo, existen dos variables que aportan inestabilidad y riesgo al sistema, estas son el necesario desembolso financiero en inversiones para concretar la estrategia de desarrollo y la dificultad de poder implementar los objetivos ambiciosos que se han marcado para 2035.

De cara al escenario más probable, es de prever que paso a paso y a pesar de que pueda haber contratiempos y limitaciones financieras, la agricultura se va a ir desarrollando y aumentando su producción en Siberia. En este sentido, el cumplimiento de los objetivos para el 2035 tendrá una alta probabilidad, cimentando el papel de Rusia como gran exportador de cereales del mundo. 

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Publicado el 12 enero, 2021 a las 10:37 por Fesei

 AGRICULTURA. EL IMPACTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN SIBERIA.

  • INTRODUCCION:

En relación al impacto del cambio climático en la agricultura siberiana, se remite la siguiente valoración.

 

  • ANÁLISIS:

Con unos de los climas más severos del planeta, Siberia ofrece serias dificultades a los agricultores. La principal variable negativa es la gran variación térmica de las temperaturas que provoca un periodo de crecimiento corto de los cultivos y una limitación de los mismos a la zona más meridional de esta región. Por otro lado, algunos suelos son poco productivos y no aptos para la agricultura. 

Con una cosecha estimada para 2021 en 121 millones de toneladas de grano, Rusia ocupa desde hace ya tres años el primer lugar mundial como exportador de trigo y está entre los principales productores de avena, centeno o cebada.  Sus clientes más importantes son Turquía, Egipto o Arabia Saudí entre otros. Teniendo en cuenta la evolución del cambio climático que se prevé afectará negativamente a las principales zonas productoras en el sur del país, las perspectivas de desarrollo de la agricultura en Siberia toman una importancia estratégica para la Federación Rusa, especialmente en el marco de la estrategia del Ministerio de Agricultura para 2035 de alcanzar los 150 millones de toneladas. 

A pesar de los desafíos de la región, el progresivo calentamiento está causando en Siberia una mejora de las condiciones del suelo que está ya repercutiendo positivamente en la actividad agrícola. Una de las zonas más prometedoras es la cercana a la frontera con China, donde las hectáreas cultivadas de soja o maíz están aumentando considerablemente con el objetivo de exportar al gigante asiático.  Teniendo en cuenta que la producción en países con latitudes más meridionales se verían negativamente afectadas, las posibilidades de crecimiento son considerables para países como Rusia o Canadá, con amplios territorios, y que sin duda, aumentarían su peso en el mercado mundial de materias primas y también en el tablero geopolítico. 

De cara a poder aprovechar esta oportunidad de desarrollo de Siberia, el Gobierno ruso tendría que desarrollar las infraestructuras logísticas necesarias de almacenamiento, transporte y también atajar la despoblación de este territorio. Todas estas variables  suponen serios desafíos de cara a la implementación de sus objetivos para el 2035.

 

  • CONCLUSIÓN:

El sistema objeto de estudio está determinado por dos variables de importancia global como son el constante aumento de la población mundial o el desarrollo de nuevas tecnologías en la agricultura. También está fuertemente influenciado por dos variables locales como son el despoblamiento de las zonas rurales y la necesidad de mejorar la capacidad logística regional. Sin embargo, existen dos variables que aportan inestabilidad y riesgo al sistema, estas son el necesario desembolso financiero en inversiones para concretar la estrategia de desarrollo y la dificultad de poder implementar los objetivos ambiciosos que se han marcado para 2035.

De cara al escenario más probable, es de prever que paso a paso y a pesar de que pueda haber contratiempos y limitaciones financieras, la agricultura se va a ir desarrollando y aumentando su producción en Siberia. En este sentido, el cumplimiento de los objetivos para el 2035 tendrá una alta probabilidad, cimentando el papel de Rusia como gran exportador de cereales del mundo.